Es habitual encontrar en delincuentes sexuales adolescentes un patrón de conducta con poco control de impulsos y de conducta antisocial general (Soria y Hernández, 2004).
Se caracterizan por ser personas extravertidas e inestables emocionalmente, hostiles, rebeldes y con ausencia de conductas emocionales de miedo ante el castigo y las situaciones arriesgadas, así como por los comportamientos impulsivos, la baja tolerancia a la frustración y la dificultad para la demora del reforzamiento.
Su estilo cognitivo se caracteriza por la pobreza de planificación y juicio y por la tendencia a proyectar culpas en los otros sin asumir los propios errores (Echeburúa, 1996, en Star Media). El diagnóstico de psicopatía es fácil encontrarlo en los violadores impulsivos y oportunistas que frecuentemente cometen la agresión en el transcurso de otro delito como el robo sin elegir a la víctima (Soria, Hernández, 1994). Perfil del abusador • Los abusadores de menores tienen ciertas características en común: son perversos, tratan al niño como si fuera un objeto y matan con premeditación. • Estos datos surgieron de la opinión de tres especialistas que trazaron el perfil de un abusador. • El abusador no reconoce a su victima como un ser humano sino como un objeto de su deseo irracional. • No es capaz de tener lazos afectivos sólidos ni de construir una relación amorosa, porque eso implica un ida y vuelta que es incapaz de sostener".
Vida afectiva mínimamente desarrollada, nunca encuentran placer en una relación de abuso sexual porque lo hacen como una mera acción instintiva".
Un perverso meticuloso • Persona que falla en la construcción de su objeto sexual. Se relaciona con el objeto sin mediación de una realidad que la regule; • A simple vista no es posible darse cuenta de que uno está frente a un perverso porque se muestra como una persona muy ordenada y no deja traslucir su conducta libertina; • Suele planear sus actos meticulosamente, incluso como si fuera un ritual. Y, aunque saben que está mal lo que hacen, no pueden impedir hacerlo";
Un Sátiro • A sus víctimas no las eligen al azar, sino por alguna característica determinada. • Las edades de mayor actividad de los abusadores de menores van de los 18 hasta los 45 años. En general, no usan traje sino ropa informal y en muchos casos no llevan ropa interior. • Para reducir a sus víctimas prefieren usar navajas a las armas de fuego. • La mayoría son solteros y tienen un aspecto sano y vigoroso. Suelen actuar en la misma zona y, si matan a la víctima, nunca es por accidente.